- MAR '25 PENELLAS-BALAGUER-MONTBLANCH.

En este viaje de dos días me acompaña mi amigo Leyend y vamos a ver los grafitis de Penellas, dormiremos en Balaguer y de vuelta visitaremos la villa ducal de Montblanch. De relleno hay algunos castillos que también hemos visto.
Aunque hablo catalán he puesto algunos nombres en castellano porque la crónica está escrita en ese idioma y la ley 2/1992 me lo permite, para otras lenguas romances minoritarias sería algo así como Penelles-Balaguer-Montblanc.
Algunos municipios y núcleos de población los he puesto en catalán para contentar al personal y porque suenan mejor.




Salimos desde Ondara y la primera parada es en L'Hospitalet de l'Infant en un bar que ya conocemos mucho (Les Tapies). Justo enfrente hay dos gasolineras de las baratas donde vamos a llenar ya que hemos pasado ampliamente de los 300 km de un tirón.








Primer castillo de la ruta, el de Solivella.








Fue construido a finales del siglo XV sobre una base de restos anteriores.








La familia Llorac era la propietaria.








Cuando esta familia abandonó el castillo los habitantes destruyeron todos sus restos.






 

Por si quedaba algo en el año 1915 el castillo fue dinamitado.
























































Entramos en la provincia de Lérida y al fondo está Maldá visto desde el castillo de Maldanell.








La ermita de San Juan de Maldanell.








Extrañas esculturas.








Restos del castillo casi desaparecido.








Al fondo Maldá.








Nos vamos acercando.








Del castillo de Maldá solo quedan las paredes exteriores.
























Soportales frente al ayuntamiento de Bellpuig.








Castillo de Bellpuig. No confundir con otro que se llama igual en la comarca de Osona en la provincia de Barcelona.
Típico castillo palaciego de sillería de la época cristiano medieval.








Castillo templario de Barbens.








Construido en el siglo XII.








Ahora alberga al ayuntamiento.








Muy cerca tenemos el castillo de El Bullidor.








Ya estaba documentado en el siglo XII.








Y justo delante tiene esa cosa rara que no sé cómo llamarla.








Por caminos de tierra llegamos a La Fuliola parando en este grafiti para fotografiarlo.
Pues haciendo la foto noto olor a croissant, todo lo que me falta de vista lo tengo en el fino olfato, no se me escapa un dulce aroma, puedo oler un grano de azúcar a mucha distancia, me giro y casualmente hay una panadería/pastelería.








Me compro algo para endulzar mi exquisito paladar.








Y como me aburro y tengo tiempo libre me hago una caricatura con la inteligencia artificial.








Y aquí una obra de arte, lo otro es un grafiti.
Voy a probar una magdalena rara rellena de chocolate.
Hay algo más en la parte inferior derecha y estaba todo muy bueno.








Estamos delante del castillo del Remei en el término municipal de Penellas.








Toca clase de Barrio Sésamo.
Lejos.








Cerca.








Más cerca.








Ahí tenemos el majestuoso castillo del Remei.








El conjunto lo forma el castillo, santuario, restaurante, molino de aceite, harinera, bodegas, etc.
















Delante tenemos un bonito lago.








Tranquilidad absoluta.








Relax total.








Podrían poner algunos barquitos para navegar.
























Yo también estaba, je, je.








Tuvimos mucha suerte porque cuando nos íbamos llegó un autobús lleno de gente para una visita a las bodegas, la tranquilidad se acabó.








Última foto y seguimos la ruta que nos falta poco para llegar al primer destino importante.








Pasamos por Castellserás y llegamos a Penellas.
En catalán Castellserà y Penelles.
Vamos a estacionar las motos en lugar seguro a la sombra y daremos un paseo por este magnífico pueblo de Lérida (Lleida) para ver sus más de 100 grafitis.
Voy a poner los más representativos y los situados en el centro del pueblo.








































































































































































































































































































En las afueras del pueblo tenemos estas bellezas artísticas.








Había muchas más, pero ya he puesto suficientes.








No tenemos nada reservado y por esta zona no hay muchos alojamientos económicos así que nos acercamos a Balaguer que es la capital de la comarca y así tenemos más posibilidades de encontrar algo.
Estacionamos en un sitio céntrico como la plaza Mercadal en un lugar destinado a motos y justo delante del ayuntamiento.








Nos acercaremos al río que es una zona amplia de relax para buscar algún alojamiento en internet, necesitamos dos habitaciones individuales con baño propio.
Encontramos muchos sitios, pero son muy caros, levantamos la vista y justo delante tenemos el hotel Balaguer, nos acercamos y tienen el mismo precio que en Booking.
Como solo les queda una individual y varias dobles nos dicen que nos dan dos dobles al mismo precio que la individual, con lo que aceptamos gustosamente.
Tenemos un pedazo habitación de matrimonio para cada uno y las motos a 100 metros.








Nos ponemos ropa cómoda y salimos a pasear ya casi de noche.
Cabe recordar que faltan cuatro días para el cambio de hora y aquí el sol se oculta a las 19:15 h.
































Vistas desde la iglesia de Santa María de Balaguer.








Ahí están las motos.
































Bajamos otra vez al centro.








Vistas desde el río Segre hacia la iglesia donde hemos estado hace un rato.








Nos apetecía un KFC, pero como no hay nos conformamos con un Telepizza.








Nos damos otra vuelta por el centro histórico y luego a dormir que mañana hay mucho que ver.








Amanece otro día y a pocos metros del hotel vamos a desayunar en esta magnífica panadería/pastelería llamada Inalba del Mercadal.
Estos sitios me hacen feliz, muy feliz.








Algo ligero.








Mi desayuno, un
 croissant relleno de chocolate con las puntas manchadas y un Donut.








Un paseo por la calle Mayor esta vez de día.
















Y vuelta por el carrer d'Avall.








Acaba de pasar la máquina limpiadora con agua y se nota.








Las motos siguen ahí y no falta nada.








Salimos desde Balaguer y pasamos por Bellcaire d'Urgell, Mollerussa y aquí tenemos un bonito grafiti en Puig-Gros (Puiggròs).
Es curioso que en las fotos que hace el Google Earth le difuminan la cara a las señoritas dibujadas.
Pasamos junto al castillo, pero no salieron fotos buenas.








Restos del castillo de Arbeca, solo se conservan algunos muros...








... y esta torre.








Ya que estamos vamos a cotillear un poco por Arbeca.
















Soportales en la plaza Mayor.
















































Ahí está mi primo Carles.
Muchos no lo habréis visto, pero yo lo pillé a la primera.








Ahí.








Castillo de la Floresta.
No confundir con el de Almodóvar del Río (Córdoba) que se llama igual.








Fue la antigua residencia de los duques de Cardona.
















A 300 metros del castillo tenemos este lavadero.
















Improvisamos un poco por carreteras de cuatro números pasados por Els Omellons, Tarrés, retrocedemos hasta Vinaixa y llegamos al castillo de l'Albi.








Construido en el siglo XII y reformado en el XVII.
























Un garbeo por el centro del pueblo de l'Albi.
























Es la una y decidimos comer un poco en el bar de la entrada del pueblo.
Creo recordar que se llamaba "Bar Casal", excelente trato y buena comida, muy recomendable.








Estamos en los exteriores de Montblanc.








Pronto asaltaremos la villa.
















Entramos y estacionamos detrás de la iglesia de Santa María, esta en la parte frontal.








Se sabe que los catalanes son muy tacaños y al pobre Pere no le pusieron un cartel más grande, casi no le cabe el nombre, je, je.








Soportales en la plaza Mayor.








La calle de los Judíos.
A.K.A. carrer del Jueus.








Un poco agobiante.








Murallas exteriores.








Portal de Bové.








Preciosas murallas.
























Portal de Sant Jordi.
Cuenta la leyenda que por esta zona el santo mató un dragón.








Le dimos casi toda la vuelta a la villa y es que sus murallas son impresionantes.
















Volvemos al punto de inicio, por aquí hemos entrado con las motos.
















Nos acercamos al Pont Vell.








Vistas espectaculares.
































Entramos por otro portal y subimos la calle Mur.
Cuando digo subir es de forma literal porque la inclinación es brutal.
Ahora estamos en la cima del castillo.
He quemado todas las calorías que tenía y ya no me quedan reservas de azúcar, debo reponer urgentemente








El castillo está documentado desde el siglo XII y apenas quedan restos.
















Bajamos hasta la plaza Mayor para tomar unas cervecitas.








Ponemos rumbo sur por la C-14 y observamos que hay gran cantidad de dinero invertido en cinemómetros, más conocidos como radares.
Una pequeña parada en el castillo de La Selva del Camp (s. XII), también llamado castillo del Paborde.
Nos equipamos bien y cogemos la autovía gratuita AP-7 para volver a casa haciendo una pequeña parada en la circunvalación de Valencia para reponer azúcares.
Han sido 1.027 km en dos días, ha salido todo perfecto y pronto llegarán muchos más viajes.
Miauuuuuu.

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